El joven discípulo de un sabio filósofo llega a casa de éste y le dice:
-oye
maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…
-¡Espera!
lo
interrumpe el filósofo-. ¿Ya has hecho pasar por las tres rejas lo que
vas a
contarme?
- ¿Las tres rejas?
- Si. La primera es la Verdad.
¿Estás seguro
de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-
No. Lo oí comentar a
unos vecinos.
- Al menos lo habrás hecho pasar por
la segunda reja, que es la
Bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para
alguien?
- No, en realidad no.
Al contrario…
-¡Ah, vaya! La última
reja es la necesidad. ¿Es necesario
hacerme saber eso que tanto te
inquieta?
- A decir verdad, no.
- Entonces
–dijo el sabio sonriendo-,
si no es verdadero, ni bueno ni necesario,
enterrémoslo en el olvido.
viernes, 26 de diciembre de 2008
Para Reflexionar…
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